Claudia Sheinbaum, presidenta de México, abrió el debate público sobre la posible prohibición o regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas, al destacar que varios países, principalmente en Europa, ya han implementado restricciones en los centros educativos. La jefa del Ejecutivo recordó que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, abordó recientemente el tema en un foro nacional y subrayó la importancia de proteger la infancia contra riesgos como la violencia y el impacto negativo en los derechos de niñas y niños. Sheinbaum insistió en que la medida no debe surgir de una opinión personal convertida en ley, sino de una discusión colectiva.
En su intervención, la presidenta explicó que el tema requiere la participación activa de padres y madres de familia, ya que la regulación en el ámbito escolar debe complementarse con la supervisión familiar. Sheinbaum rechazó imponer sanciones inmediatas y propuso que el consenso mayoritario determine el rumbo a seguir, con el fin de garantizar entornos seguros y saludables para los menores. El funcionario de la SEP, por su parte, ha impulsado este diálogo en el contexto de evidencias internacionales sobre los efectos de la tecnología en la salud mental y el comportamiento juvenil.
Sheinbaum reiteró que el objetivo central radica en la protección integral de la niñez y la adolescencia, por lo que invitó a todos los sectores a contribuir en el debate nacional. De esta forma, el gobierno federal promueve una reflexión amplia en diversos ámbitos, sin apresurar prohibiciones, y prioriza el interés superior de los estudiantes ante los desafíos que plantean los dispositivos móviles en el entorno educativo.

