La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío al Congreso de una reforma constitucional electoral que denomina “Decálogo por la democracia”, con diez puntos clave para modificar el sistema político mexicano. “Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina, al enfatizar que cumple un compromiso de campaña centrado en la eliminación de privilegios en las listas plurinominales y en la reducción del gasto electoral.
La iniciativa transforma la elección de los 200 diputados de representación proporcional: la mitad se asigna a los candidatos con mejores posiciones sin haber ganado su distrito, mientras que los otros cien se eligen directamente por la ciudadanía mediante voto en circunscripción, donde se selecciona una mujer y un hombre por partido.
En el Senado desaparece la representación proporcional y solo quedan los dos con mayoría relativa más la primera minoría por entidad; además, reduce 25 por ciento el financiamiento al INE, a los institutos electorales estatales y a los partidos, fortalece la fiscalización con mayor vínculo entre el INE y la UIF, regula el uso de inteligencia artificial en anuncios con sello obligatorio, disminuye tiempos en radio y televisión, adelanta cómputos distritales al mismo día de la elección y habilita consultas ciudadanas con dos por ciento de la lista nominal.
La propuesta incluye el voto directo para los ocho diputados migrantes por el partido mayoritario en el extranjero, prohíbe el nepotismo en cargos de elección popular a partir de 2030 y elimina la reelección inmediata para cualquier puesto popular desde esa fecha. Sheinbaum subrayó que la aprobación depende de diputados y senadores, pero insistió en que el rechazo no representa derrota, sino oportunidad para que la ciudadanía juzgue a quienes no respalden la iniciativa.

