La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que México se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, al posicionarse tanto como su mayor exportador como su primer comprador de productos. Explicó que esta relación bilateral de doble vía —donde México exporta mucho a Estados Unidos y este importa significativamente desde el país— se ha fortalecido desde antes de los tratados comerciales y se incrementó con el T-MEC. Subrayó que, a pesar de los aranceles vigentes en sectores como acero, aluminio y vehículos, una parte sustancial del intercambio permanece sin gravámenes, lo que sostiene el dinamismo comercial gracias a la cercanía geográfica y la integración existente.
La mandataria enfatizó que el volumen creciente de compras y exportaciones mutuas demuestra la relevancia de la integración económica con soberanía entre ambas naciones. Señaló que esta dinámica bilateral resulta un aliciente clave de cara a la revisión del T-MEC, pues evidencia los beneficios compartidos más allá de políticas proteccionistas particulares. Afirmó que el mantenimiento del acuerdo comercial resulta esencial para ambos países, ya que ninguna medida restrictiva logra frenar la profundidad de los lazos económicos consolidados.
Sheinbaum insistió en que la fortaleza del intercambio comercial bilateral supera cualquier intento de proteccionismo aislado. Recordó que la relación se basa en una lógica de mutuo beneficio, con flujos intensos en ambas direcciones que activan cadenas productivas regionales. Concluyó que preservar el T-MEC representa una prioridad estratégica para sostener el crecimiento económico compartido en Norteamérica.

