En el marco de la glosa del Tercer Informe de Gobierno del ingeniero Salomón Jara Cruz, el director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Emilio Montero Pérez, destacó los avances en la educación básica como pilar para un futuro inclusivo y transformador. Inspirado en el legado humanista de José Vasconcelos, quien veía la educación como un proceso de liberación y unificación nacional, el enfoque actual enfatiza su carácter universal, inclusivo y crítico, incorporando conocimientos de las culturas originarias para nutrir el espíritu de la niñez oaxaqueña. Durante el ciclo escolar 2024-2025, el sistema educativo estatal atendió a 802,614 alumnos en 11,629 escuelas distribuidas en las ocho regiones del estado, abarcando desde educación inicial hasta secundaria y especial. Esto incluye 2,091 párvulos en inicial escolarizada en 38 planteles, 6,951 en inicial no escolarizada, 145,400 en preescolar en 3,800 centros, y 437,394 en primaria en 4,823 escuelas. En secundaria, se beneficiaron 54,411 estudiantes en generales, 68,583 en técnicas, 80,969 en telesecundarias, además de modalidades para trabajadores y comunitarias, mientras que la educación especial cubrió a 6,019 escolares en 191 edificios.
Esta labor se fortalece con acciones concretas para abatir el rezago educativo, alineadas al eje estratégico de un Oaxaca incluyente con desarrollo social. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, se asignaron claves a 35 escuelas de nueva creación, otorgando certeza jurídica a 1,778 niñas, niños y adolescentes en 33 municipios de siete regiones. Además, en mayo de 2025, el Gobierno de México autorizó una dotación histórica de mobiliario y equipo informático para todas las escuelas públicas, acompañada por el estado para superar desafíos orográficos y mejorar el aprendizaje. De manera complementaria, entre el 6 de marzo y el 26 de mayo de 2025, el programa de construcción, equipamiento y rehabilitación benefició a 41,886 alumnos y 41,707 alumnas en 1,081 planteles, impulsando la equidad, interculturalidad y atención integral.
Estos esfuerzos, coordinados por la autoridad estatal y el magisterio, responden a un escenario complejo nacional e internacional, donde la actualización profesional de docentes, contenidos curriculares y participación social juegan roles clave. Montero Pérez subrayó que la brújula es la niñez, promoviendo una educación liberadora que fomente la transformación social sin dejar atrás ningún rincón del territorio oaxaqueño.
