Más de 200 madres y padres de familia del jardín de niños “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro”, en la colonia Lázaro Cárdenas del Río, municipio de Paraíso, Tabasco, exigieron al gobierno federal la reubicación inmediata de ambos planteles educativos. Estos colindan directamente con la barda de la refinería Olmeca de Dos Bocas y exponen a alumnos y docentes a riesgos ambientales, sanitarios y de protección civil. Las familias denunciaron violaciones a la normatividad que prohíbe instalaciones escolares cerca de zonas industriales de alto peligro, y señalaron que llevan siete años en gestiones sin respuesta efectiva.
La proximidad a tanques de aguas amargas y a la planta recuperadora de azufre genera temor por posibles liberaciones de ácido sulfhídrico, un gas tóxico y potencialmente mortal, además de emisiones cotidianas de humo negro, partículas, olores a gas y ruido ensordecedor. Los afectados reportaron síntomas en los niños como mareos, náuseas, problemas respiratorios y evacuaciones previas de los planteles. Organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y Conexiones Climáticas respaldaron las demandas y calificaron la situación como inaceptable ante riesgos documentados.
Las familias entregaron oficios a la Secretaría de Educación Pública desde noviembre de 2024 y dirigieron llamados a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador Javier May Rodríguez para que concreten la reubicación a sitios seguros, establezcan un canal de comunicación formal y elaboren un plan de protección civil. Realizaron conferencias de prensa y marchas pacíficas, entre ellas una el 9 de febrero, para insistir en que la solución no consiste en cerrar o trasladar temporalmente a los alumnos a otros centros, sino en alejar los planteles del peligro de manera definitiva.
