Oaxaca enfrenta el reto permanente de garantizar la inocuidad en más de 120 rastros municipales que operan en el estado, asegurando que la carne destinada al consumo humano cumpla con las condiciones sanitarias adecuadas. La carne que se procesa en estos rastros es parte esencial de la dieta diaria de muchas familias oaxaqueñas, haciendo indispensable que las autoridades mantengan una supervisión constante. Este escenario ha llevado a las autoridades estatales a intensificar las acciones de supervisión y el acompañamiento técnico, con el objetivo de fortalecer la cadena cárnica como un eslabón clave para la protección de la salud pública en la entidad.
El titular de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), Víctor Leyva, detalló que la vigilancia se efectúa en coordinación con las instancias sanitarias, a través de revisiones periódicas que abarcan los procesos de sacrificio, manejo y distribución del producto. “La supervisión de los rastros es fundamental para proteger la salud de la población y garantizar que la carne cumpla con los estándares sanitarios”, afirmó el funcionario, quien resaltó la relevancia de estas medidas preventivas.
Por su parte, Leyva explicó que el trabajo incluye también la capacitación y el acompañamiento técnico a los municipios, más allá de las inspecciones. “No se trata solo de producir carne, sino de garantizar que el producto final sea seguro para las familias oaxaqueñas”, subrayó. El secretario reconoció que persisten algunos retos en la operación de ciertos rastros, pero aseguró que se avanza de manera gradual hacia mejores condiciones. Este progreso gradual, señaló, es resultado del compromiso conjunto entre los diferentes niveles de gobierno y los operadores locales. “Estamos fortaleciendo la cadena cárnica con responsabilidad sanitaria y apoyo técnico, para mejorar las condiciones de operación en todo el estado”, concluyó.
