Cuando el sol apenas comienza a iluminar la pista y las primeras aeronaves se preparan para despegar, el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de Oaxaca ya está en movimiento. Maletas que ruedan, anuncios por altavoz y el ir y venir constante de pasajeros marcan el ritmo de uno de los puntos de conexión más importantes del estado. En medio de esta dinámica, la Guardia Nacional mantiene una presencia permanente, discreta pero firme, orientada a garantizar la seguridad y el orden.
Desde la zona de documentación hasta las áreas de espera, los elementos realizan recorridos preventivos que refuerzan la vigilancia en espacios de alta afluencia. Su presencia no solo cumple una función disuasiva, sino que transmite tranquilidad a quienes transitan por la terminal, así como al personal que labora diariamente en el aeropuerto.
La labor cotidiana de la Guardia Nacional se concentra en la prevención de conductas delictivas, el monitoreo constante de accesos y filtros de seguridad, y la coordinación directa con autoridades aeroportuarias, acciones que permiten mantener un entorno seguro y organizado en beneficio de los usuarios.
Más allá de las tareas operativas, los elementos también cumplen una función cercana a la ciudadanía. En distintos puntos del aeropuerto, brindan orientación y apoyo a los pasajeros, respondiendo dudas, ofreciendo indicaciones y atendiendo situaciones cotidianas que forman parte del tránsito aéreo.
La seguridad no se limita al interior de la terminal. En el perímetro y las vialidades aledañas, la Guardia Nacional mantiene labores de supervisión y vigilancia para asegurar la movilidad, prevenir incidentes y fortalecer el control en los accesos al aeropuerto.
Con disciplina, profesionalismo y vocación de servicio, la Guardia Nacional refrenda su compromiso con la seguridad de Oaxaca, resguardando uno de los principales puntos de entrada y salida del estado y contribuyendo a que cada viaje inicie y concluya en un ambiente de confianza y orden.

