Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, negó categóricamente las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con delincuencia organizada, las cuales calificó como señalamientos graves, suposiciones y rumores difundidos sin sustento ni responsables identificados. En un video difundido en redes sociales, el exfuncionario rechazó ser “el criminal que algunos han construido en redes” y se presentó como una persona común dispuesta a dar la cara ante el escándalo mediático. Afirmó que no busca confrontar al internet ni desmentir cada versión, sino permitir que los hechos hablen mediante el proceso judicial.
Torres Torres confirmó su disposición total a colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR) si existe una investigación formal, siempre con respeto y calma, y enfatizó que no se considera por encima de la ley ni planea esconderse. Pidió que, de haber pruebas, estas se presenten ante las autoridades competentes, ya que confía en que la verdad emergerá cuando se le dé espacio sin morbo ni juicios anticipados. Cuestionó el anonimato de la denuncia que originó el caso y sugirió una posible motivación electoral en el contexto político actual.
El exesposo de la gobernadora morenista reiteró que todo lo dicho en su contra resulta falso y solicitó tiempo para que las cosas se aclaren, sin pedir fe ciega sino paciencia para que las pruebas determinen la realidad. Agradeció a quienes lo conocen por no dejarse llevar por el escándalo y expresó que nadie merece ser juzgado por millones sin haber sido escuchado por completo. Insistió en que la verdad no requiere gritos, solo hechos concretos que, según él, llegarán en su momento.

