Sergio Pérez concretó su primera sesión oficial al mando del monoplaza de Cadillac en el Circuito de Barcelona-Cataluña para iniciar la pretemporada. El corredor tapatío registró tiempos competitivos y cumplió con el programa de reconocimiento técnico diseñado por los ingenieros de la nueva estructura deportiva. Esta aparición marca el comienzo formal de su etapa fuera de Red Bull tras una trayectoria de cuatro años con el equipo austriaco.
La jornada técnica permitió evaluar la fiabilidad de la unidad de potencia y la adaptación del piloto a los sistemas de control del vehículo. El equipo técnico destacó la experiencia del mexicano para el desarrollo de la aerodinámica en esta fase crítica de preparación previa al campeonato. Cadillac ingresa a la máxima categoría con altas expectativas debido a la alianza estratégica y el respaldo tecnológico de General Motors.
El calendario de pruebas continuará durante los próximos días con el objetivo de optimizar el rendimiento del coche antes del Gran Premio inaugural. Aficionados y analistas mantienen la atención sobre el desempeño del piloto ante este cambio radical en su carrera dentro del automovilismo internacional. La escudería estadounidense busca consolidar una base sólida de puntos para competir de forma directa contra los fabricantes europeos de mayor tradición.

