La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), pone en marcha la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control de Plantas Acuáticas Invasoras (2026-2030). Esta iniciativa aborda ocho especies prioritarias, entre las que destacan el lirio acuático (Eichhornia crassipes), los tulares y la lechuga de agua (Pistia stratiotes), de un total de 42 plantas identificadas en cuerpos de agua mexicanos. El plan prioriza las cuencas de Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, donde estas especies generan daños ecológicos, sanitarios y económicos persistentes pese a esfuerzos previos de tres décadas.
Las plantas invasoras provocan estancamiento del agua que reduce el oxígeno disuelto y causa la muerte de especies nativas, además de favorecer vectores de enfermedades como dengue, paludismo y fiebre amarilla. En el ámbito económico, ocasionan pérdidas por evapotranspiración elevada, azolvamiento de embalses, obstrucción de canales de riego, limitación de la pesca y recreación, así como fallas en obras hidráulicas. La estrategia clasifica 10 plantas como exóticas invasoras, 28 nativas con comportamiento invasivo y cuatro sin reporte de invasividad.
El documento establece cuatro ejes principales para su implementación: desarrollo de capacidades técnicas para la toma de decisiones, coordinación de acciones entre gobiernos estatales y municipales, promoción de la concientización social y garantía de mecanismos de financiamiento sostenibles. Con vigencia hasta 2030, el plan busca prevenir la introducción, controlar la dispersión y mitigar impactos en los ecosistemas acuáticos prioritarios mediante intervenciones coordinadas y basadas en evidencia técnica.

