En la Zona Metropolitana de Oaxaca (ZMO), los recolectores particulares de basura mantienen sus operaciones pese a las restricciones oficiales, lo que ha derivado en un incremento notable de sus tarifas. Residentes de diversas colonias reportan que el costo por desechar una bolsa grande de residuos ha escalado hasta los 50 pesos, un salto significativo desde los 30 pesos previos. Este ajuste se atribuye a las complicaciones surgidas tras el cierre del basurero de Zaachila en 2022, que desencadenó una crisis en el manejo de desechos sólidos en la región. Aunque el Centro de Transferencia de Residuos Sólidos, inaugurado en noviembre de 2025, busca resolver estos desafíos, solo siete municipios lo utilizan actualmente, con un ingreso diario de 133 camiones que descargan alrededor de 730 toneladas de basura. Sin embargo, los recolectores independientes enfrentan barreras para acceder a esta instalación, lo que obliga a muchos ciudadanos a optar por estos servicios alternos cuando los camiones oficiales pasan en horarios incompatibles con sus rutinas laborales.
Por otro lado, el destino final de los desechos recolectados por estos particulares sigue siendo incierto, ya que no se les permite ingresar al Centro de Transferencia sin convenios previos con municipios conurbados. Algunos logran acuerdos para trasladar la basura, pero una porción considerable podría terminar en tiraderos clandestinos o basureros a cielo abierto, agravando problemas ambientales en Oaxaca, donde se reportan al menos 42 sitios de este tipo en regiones como el Istmo de Tehuantepec. Ciudadanos explican que las subidas de precios han sido progresivas: de 5 a 10 pesos iniciales por bolsa, pasando por 15 y luego 30 o 40 durante la crisis post-cierre, hasta los actuales 50 pesos incluso por volúmenes menores. Esta situación resalta la dependencia de servicios informales en horarios de oficina, cuando muchos hogares quedan desatendidos por las rutas oficiales.
A pesar de esfuerzos recientes, como el refuerzo de la recolección durante la temporada decembrina de 2025-2026, donde se implementaron rutas especiales para manejar un incremento del 30% en residuos, el problema persiste. Autoridades municipales han reactivado operaciones tras protestas sindicales, firmando acuerdos para mantener el flujo, pero la recolección pirata continúa como una alternativa costosa e irregular. Este panorama subraya la necesidad de una gestión más inclusiva y eficiente de los desechos en la capital y sus alrededores, donde municipios como Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino y Santa Cruz Xoxocotlán destinaron más de 78 millones de pesos en manejo de basura hasta septiembre de 2025. Mientras tanto, la ciudadanía urge soluciones que equilibren accesibilidad y sostenibilidad ambiental.
