Integrantes del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (STEUABJO) bloquearon esta mañana la Avenida Universidad, en las inmediaciones de la máxima casa de estudios oaxaqueña, para exigir un aumento salarial conforme al decreto presidencial que elevó el salario mínimo. La acción, que afectó el tránsito en ambos carriles, formó parte de un paro de actividades que impactó a miles de estudiantes en regiones como el Istmo de Tehuantepec, Puerto Escondido y los Valles Centrales. Eulalia Cristina González Ramos, secretaria general del sindicato, explicó que el emplazamiento por violaciones al contrato colectivo y revisión salarial se entregó el 28 de noviembre pasado ante la autoridad laboral, sin que la rectoría haya ofrecido respuesta hasta el momento.
La movilización surgió en medio de un recorte presupuestal de 13 millones de pesos a la UABJO, confirmado durante una visita sindical a la Ciudad de México esta semana, lo que agravó la situación de categorías laborales que permanecen por debajo del salario mínimo. González Ramos enfatizó que correspondió al rector gestionar recursos ante los gobiernos estatal y federal, ya que Oaxaca aportó solo el 13% del presupuesto universitario, en contraste con el 50% o 60% en otras entidades federativas. Además, criticó la cancelación de dos reuniones previas con autoridades estatales, lo que obligó a esta forma de manifestación. El sindicato, que agrupa a unos 2 mil trabajadores, ofreció disculpas a la ciudadanía por las afectaciones viales, pero insistió en que no existió otra vía para defender sus derechos.
De no obtenerse respuestas satisfactorias antes del 31 de enero, el STEUABJO anunció que estallaría huelga general al primer minuto del 1 de febrero, lo que podría paralizar por completo las operaciones de la universidad pública. Esta protesta subrayó las tensiones entre sindicatos educativos y autoridades en un contexto de ajustes presupuestales federales, donde el cumplimiento de decretos salariales se vio comprometido por reducciones financieras. Mientras tanto, la rectoría acompañó a los líderes sindicales en gestiones capitalinas, pero los trabajadores urgieron acciones concretas para recuperar fondos y ajustar remuneraciones.
