La inflación general en México alcanzó 3.69 por ciento anual al cierre de 2025, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor difundido por el INEGI. Esta tasa, la más baja desde 2020 cuando registró 3.15 por ciento, quedó por debajo de las previsiones del mercado que anticipaban 3.8 por ciento. Además, se ubicó dentro del rango meta del Banco de México, de 3 por ciento más o menos un punto porcentual.
El componente subyacente avanzó 4.33 por ciento anual, impulsado por alzas en educación (5.82 por ciento), alimentos, bebidas y tabaco (5.22 por ciento), así como otros servicios como restaurantes y telefonía móvil (5.11 por ciento). En contraste, el no subyacente descendió a 1.61 por ciento, su mejor nivel desde 2020, gracias a caídas en frutas y verduras de 5.62 por ciento anual. La variación mensual de diciembre fue de 0.28 por ciento.
Analistas consideran que persiste espacio para recortes adicionales en la tasa de referencia del Banco de México, actualmente en 7 por ciento, aunque la subyacente resiste una desaceleración más rápida. Los precios agropecuarios volátiles apoyaron la moderación general, mientras mercancías alimenticias y servicios relacionados con comida fuera del hogar mantuvieron presiones.

