En el Istmo de Tehuantepec, una tradición milenaria persiste a través de regalos que trascienden el simple juego: las muñecas de barro conocidas como Tanguyú, entregadas a las niñas al inicio del año. Estas figuras humanas, elaboradas con materiales humildes, encarnan la creatividad y el cuidado familiar transmitido de generación en generación, fortaleciendo los lazos con la herencia cultural zapoteca. Sin embargo, en comunidades con escasos recursos, las familias optan por alternativas ingeniosas, como las Pancha yaga, talladas en madera, o las Guitu yani, hechas de calabazas adornadas con ojos de frijol, dientes de maíz y cabello de elote. Más allá de su función lúdica, estos objetos sirven como vehículos de identidad y memoria, conectando a las infancias con la cosmovisión ancestral y las prácticas cotidianas de sus pueblos.
A pesar de esta riqueza creativa, expertos alertan sobre el declive de estas costumbres. Víctor Cata, director del Instituto de Lenguas Originarias del Estado de Oaxaca, enfatiza que muchas familias compensan la falta de medios con imaginación, pero la demanda menguante amenaza su continuidad. Por ejemplo, el Basayú —un caballo de barro con jinete destinado a los niños— ha casi desaparecido, ya que los alfareros han cesado su producción ante la escasa solicitud. De igual modo, el Tanguyú, aunque perpetuado en canciones y relatos populares, enfrenta el riesgo de convertirse en un vestigio olvidado, lo que representa una pérdida irremplazable de historias y fragmentos culturales que se desvanecen de las manos infantiles y la conciencia colectiva.
Esta erosión cultural subraya la necesidad imperiosa de acciones preservadoras. Cada muñeca que deja de fabricarse no solo priva a las nuevas generaciones de un vínculo tangible con sus raíces, sino que diluye la diversidad originaria de Oaxaca. Ante este panorama, iniciativas como las del instituto promueven la valoración de estas tradiciones, recordando que su salvaguarda es esencial para mantener viva la esencia comunitaria en un mundo cada vez más globalizado.

