Familiares de personas desaparecidas en Oaxaca renovaron este lunes las fichas de búsqueda colocadas en las jardineras del Zócalo capitalino, en un acto que subraya la persistencia de su lucha ante la inacción percibida de las instituciones. Entre ellos, una hermana de José Alberto Martínez Santiago, desaparecido el 15 de octubre de 2016, compartió su experiencia de nueve años sin avances significativos. Según los participantes, las autoridades, como la Fiscalía y la Comisión de Búsquedas, limitan sus acciones a difundir carteles y asistir a eventos públicos, como fiestas en la explanada o auditorios, en lugar de realizar búsquedas exhaustivas en campo. Esta crítica resalta cómo, en su opinión, se priorizan simulacros sobre investigaciones reales, lo que retrasa los progresos debido a cambios frecuentes en agentes del Ministerio Público y personal de investigación.
No obstante, la unión de ocho organizaciones colectivas representa un frente común en la entidad: Oaxaca Unidos Exigiendo Justicia, Sabuesos Guerreras Buscando a Nuestros Desaparecidos Oaxaca, Pojaqueños Buscando a los Nuestros, O Judidi (de la comunidad LGTBI+), Caminos y Manos (enfocados en migrantes), Sección 22 y otro colectivo adicional. Estos grupos no solo buscan a sus propios familiares, sino que apoyan mutuamente en la localización de todos los ausentes, promoviendo una solidaridad que trasciende casos individuales. La renovadora de las fichas mencionó su rol voluntario en limpiar la mampara para reemplazar carteles deteriorados, destacando que cada organización opera con autonomía pero en coordinación.
A pesar de las críticas, se reconoció el apoyo de la comisionada Michel, quien ha facilitado salidas de búsqueda que han resultado en hallazgos de cuerpos, aunque estos no se publican por respeto a las investigaciones en curso. Esta discreción, explicaron, impide que la ciudadanía conozca el trabajo real detrás de las escenas, fomentando percepciones erróneas sobre la efectividad de los esfuerzos. En este contexto, los colectivos insisten en que su búsqueda no cesará hasta encontrar a todos, enfatizando la necesidad de una respuesta institucional más comprometida y menos burocrática para abordar la crisis de desapariciones en Oaxaca.

