La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, informó que no se registran víctimas ni lesionados graves tras el sismo de magnitud 6.5. El movimiento, de duración breve aunque fuerte, generó alrededor de 152 réplicas perceptibles, por lo que las autoridades mantienen vigilancia constante. Además, se descartó por completo cualquier riesgo de tsunami.
Las afectaciones principales se concentraron en San Marcos, donde seis viviendas de adobe resultaron dañadas y una más presentó daños menores. En vías federales y la autopista ocurrieron rodamientos de rocas, lo que obliga a conducir con precaución, aunque no hay reportes de daños estructurales mayores. En Acapulco y la Costa Chica solo se observaron quebraduras de cristales y caída de plafones en algunas viviendas.
El aeropuerto de Acapulco permanece operativo pese a plafones caídos, al igual que terminales de autobuses y túneles de la ciudad. Hoteles en las zonas tradicional, dorada y diamante reportaron únicamente daños superficiales como vidrios rotos, sin afectaciones estructurales. Destinos turísticos como Zihuatanejo, Taxco y Copala operan con normalidad, en coordinación con hoteleros y presidentes municipales.
