Por Óscar García
Al concluir el año de gracia del Jubileo Peregrinos de Esperanza, el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, dirigió un mensaje pastoral a los fieles, en el que los invitó a iniciar el año 2026 con un espíritu de agradecimiento, fe y apertura del corazón.
El prelado exhortó a reconocer la bondad de Dios manifestada a lo largo del año que termina y a asumir el nuevo ciclo con esperanza renovada. Subrayó que lo verdaderamente valioso no es únicamente lo que trae el Año Nuevo, sino la paz interior con la que se recibe, fruto de la confianza en Dios y del compromiso personal por vivir con mayor humanidad.
Vázquez Villalobos llamó a comenzar el año con un corazón lleno de gratitud, no solo hacia Dios, sino también hacia las personas que acompañan el caminar cotidiano, colaborando entre todos para construir un mundo más fraterno, solidario y respetuoso, donde nadie quede excluido. Señaló que este esfuerzo colectivo debe estar inspirado en el amor infinito que Dios brinda a sus hijos.
Asimismo, encomendó el inicio del año a la Santísima Virgen María, Madre de Dios, cuya solemnidad se celebra el primer día del año, pidiendo que cubra a las familias con su manto y enseñe a guardar todas las cosas en el corazón, confiando plenamente en la voluntad del Padre.
Finalmente, el arzobispo deseó a las familias oaxaqueñas un Año Nuevo lleno de luz y de la alegría del Espíritu Santo, impartiendo la bendición bíblica: “El Señor te bendiga y te guarde; haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su paz”, con lo que cerró su mensaje de buenos deseos para este 2026.
