A pocos días de la celebración de Año Nuevo, la tradicional compra de las 12 uvas se ha convertido en una tarea complicada para muchas familias, debido al aumento en los precios de esta fruta en mercados y centros de abasto.
En distintos puntos de venta, el kilo de uva puede alcanzar hasta los 150 pesos, principalmente en variedades verdes, consideradas por muchos consumidores como las más dulces y las preferidas para cumplir con la tradición de los doce deseos.
Comerciantes señalan que el encarecimiento se debe a la alta demanda propia de la temporada y a que gran parte del producto es traído de otras regiones o del extranjero, lo que incrementa los costos de traslado y distribución.
A pesar de ello, algunos compradores optan por adquirir solo la cantidad necesaria para la noche del 31 de diciembre, mientras que otros recorren varios puestos en busca de opciones más económicas o de menor calidad visual, pero con buen sabor.
Vendedores aseguran que, aunque los precios siguen siendo elevados, son menores a los registrados en años anteriores, cuando el costo por kilo llegó a superar los 200 pesos, lo que ha permitido que más personas mantengan viva la tradición.
La costumbre de comer doce uvas al sonar las campanadas continúa siendo un ritual importante para despedir el año y recibir el nuevo con esperanza, aun cuando el precio de la fruta represente un gasto adicional para las familias.

