En la costa oaxaqueña, el Festival del Ostión transformó la playa Agua Blanca en un epicentro de celebración y sabores marinos durante los días 13 y 14 de diciembre. Ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, cerca de Puerto Escondido, esta festividad anual atrajo a visitantes locales y turistas con la distribución gratuita de miles de ostiones recién extraídos del mar. El evento no solo resalta la riqueza gastronómica de la región, sino que también fomenta el turismo sostenible al destacar productos locales como el ostión a la roca, un molusco que se adhiere a las piedras y se recolecta directamente para garantizar su frescura y autenticidad. Complementando la oferta culinaria, se incluyeron actividades como un concurso de pesca deportiva enfocado en capturar el pescado picudo más grande, junto con conciertos en la arena que crearon un ambiente festivo y familiar.
Además de la diversión, el festival sirve como plataforma para promover la economía local y la apreciación de los recursos marinos de Oaxaca. Los asistentes pudieron disfrutar de la combinación perfecta entre relax playero y experiencias gastronómicas únicas, todo en un entorno paradisíaco que invita a explorar la costa. Para quienes viajan desde la capital oaxaqueña, el acceso es sencillo: la ruta recomendada es por la carretera Barranca Larga-Ventanilla o la nueva vía Oaxaca-Puerto Escondido, cubriendo aproximadamente 209 kilómetros en unas tres horas y 20 minutos de trayecto en automóvil. Esta conectividad facilita que más personas descubran eventos como este, que enriquecen la oferta turística del estado.
En resumen, el Festival del Ostión no solo obsequia delicias del mar, sino que fortalece la identidad cultural y económica de la región costera, invitando a futuras ediciones para seguir impulsando el atractivo de Oaxaca como destino integral.

