Vladímir Putin afirmó que Rusia conquistará militarmente los territorios que considera históricos en Ucrania si fracasan las negociaciones diplomáticas con Kiev y sus aliados occidentales. El presidente ruso priorizó resolver el conflicto mediante el diálogo para eliminar sus causas originales, aunque advirtió que Moscú alcanzará todos los objetivos de su operación militar especial por la fuerza si el adversario rechaza el acuerdo. Además, destacó los avances de sus tropas, que mantienen la iniciativa en el frente pese al apoyo de la OTAN a Ucrania.
Putin anunció que el misil balístico hipersónico Oreshnik entrará en servicio en las Fuerzas Armadas rusas antes de que finalice el año. Este proyectil de alcance medio, capaz de portar ojivas nucleares, alcanza velocidades de Mach 10 y ofrece una precisión de decenas de metros en impactos a miles de kilómetros. Rusia lo empleó por primera vez en un ataque contra una instalación militar en Dnipropetrovsk a finales de 2024, y Bielorrusia recibirá unidades similares en 2025.
El líder ruso subrayó la necesidad de modernizar las Fuerzas Armadas y perfeccionar las nucleares estratégicas para disuadir agresiones externas. Aunque saludó progresos en el diálogo con Estados Unidos, criticó la postura de líderes europeos. Con estas declaraciones, Putin combinó ofertas diplomáticas con demostraciones de capacidad militar en el contexto del conflicto ucraniano.
