Por Óscar García
El secretario de Gobierno de Oaxaca (Sego), Jesús Romero López, confirmó que el Ayuntamiento de San Jacinto Amilpas no contaba con los permisos correspondientes para la instalación del operativo de alcoholímetro en el que el pasado viernes perdió la vida un funcionario municipal.
En conferencia de prensa del Gobierno del Estado, Romero López explicó que para la colocación de alcoholímetros es indispensable contar con la validación del Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes en Oaxaca (COEPRA), así como con la autorización del mando correspondiente de la Zona Metropolitana, requisitos que no fueron cumplidos en este caso.
Precisó que, de acuerdo con la información recabada hasta el momento, el municipio de San Jacinto Amilpas no tenía la autorización oficial para implementar dicho operativo, por lo que ya se iniciaron las investigaciones para deslindar responsabilidades administrativas y legales.
El titular de la Sego detalló que, en lo referente al homicidio del funcionario municipal Nelson Hernández Pérez, ocurrido durante la operación del alcoholímetro, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca ya realiza las indagatorias correspondientes para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Romero López indicó que las primeras líneas de investigación apuntan a que el asesinato se registró luego de que se generara una riña en pleno punto de revisión con dos motociclistas, quienes presuntamente estarían involucrados directamente en la agresión.
Finalmente, el funcionario estatal señaló que el Gobierno de Oaxaca dará seguimiento puntual al caso, tanto en el ámbito de la investigación penal como en la revisión de los procedimientos para la instalación de este tipo de operativos, a fin de evitar irregularidades y garantizar la seguridad de la ciudadanía y del personal que participa en ellos.
