Por Óscar García
Cientos de feligreses católicos celebraron este jueves en la Basílica de Guadalupe de la ciudad de Oaxaca la aparición de la Virgen Morena a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac, una de las tradiciones más arraigadas en el país y que año con año convoca a miles de devotos.
Desde temprana hora, el recinto religioso recibió a familias enteras, peregrinaciones y grupos de creyentes que llegaron para entonar las mañanitas y participar en las actividades litúrgicas programadas para esta jornada. A lo largo de la mañana, el sonido de los cánticos, rezos y ofrendas se mezcló con el ir y venir de personas que acudieron a agradecer los favores recibidos durante el año.
Entre los asistentes destacaron los niños vestidos de “Juan Dieguitos” y las niñas portando trajes típicos, una tradición que las familias mantienen viva para honrar a la Virgen de Guadalupe. Los pequeños, acompañados por sus padres y abuelos, pasaron al templo para recibir la bendición, tomarse la tradicional fotografía y presentar flores ante la imagen guadalupana.
Para la señora Luz , quien acudió por primera vez con su hijo, esta celebración representa una oportunidad para fortalecer las tradiciones y transmitir la fe a las nuevas generaciones. “Es la primera vez que lo traigo, y el objetivo es agradecerle a la Virgen, principalmente por la salud que nos ha dado este año. Para nosotros es importante que los niños crezcan con estas costumbres”, expresó.
A lo largo del día, continuaron arribando peregrinaciones provenientes de distintas colonias y municipios cercanos, muchas de ellas después de recorrer largos trayectos como muestra de devoción. Las misas especiales se llevaron a cabo de manera consecutiva, mientras que los comerciantes instalados en los alrededores ofrecieron alimentos, estampas, veladoras y flores a los visitantes.
La celebración guadalupana se mantiene como una de las expresiones de fe más significativas en Oaxaca, reuniendo a miles de personas que acuden a agradecer, pedir por su bienestar y renovar su compromiso espiritual ante la Virgen de Guadalupe.

