La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) lanzó un llamado urgente a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad relacionada con el manejo irregular de pirotecnia, un fenómeno que se incrementa durante la temporada decembrina y que cada año deja a su paso incendios, explosiones y lesiones graves.
De acuerdo con la dependencia, cualquier reporte sobre transporte, almacenamiento, venta o distribución de artefactos pirotécnicos fuera de los protocolos establecidos puede realizarse de manera anónima al número 089, una línea operada para recibir denuncias que contribuyan a la prevención de riesgos en las comunidades.
La pirotecnia, cuando se maneja sin permisos ni medidas de seguridad, se convierte en un factor de peligro extremo. Datos de Protección Civil señalan que el mal uso o la venta clandestina son causas frecuentes de incidentes que suelen involucrar a menores de edad y a familias completas, especialmente en zonas urbanas con alta concentración de viviendas.
El almacenamiento improvisado en domicilios y comercios, el transporte sin medidas adecuadas y la manipulación sin capacitación han provocado en años anteriores incendios estructurales, quemaduras severas, amputaciones y detonaciones que afectan incluso a viviendas aledañas. Por ello, la CEPCyGR reforzó el llamado a la corresponsabilidad ciudadana para evitar tragedias prevenibles.
La dependencia estatal informó que mantiene acciones conjuntas con corporaciones de seguridad y áreas municipales de protección civil para detectar puntos de venta clandestina, realizar inspecciones y aplicar la normatividad vigente. Estas labores se intensificarán conforme se acerquen las festividades de diciembre.
Asimismo, reiteraron que solo los establecimientos con permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) pueden comercializar pirotecnia, y deben cumplir lineamientos estrictos sobre almacenamiento, cantidad autorizada y distancias de seguridad.
Protección Civil pidió a la población evitar la compra de productos pirotécnicos en comercios improvisados, no permitir que niñas y niños los manipulen y, sobre todo, denunciar cualquier actividad sospechosa para prevenir riesgos mayores.

