La Fiscalía General de Justicia de Michoacán extendió la búsqueda de José Manuel Jiménez Aranda, coronel retirado del Ejército Mexicano y excoordinador de escoltas del fallecido alcalde Carlos Manzo Rodríguez, a todas las entidades federativas. El funcionario, de extrema confianza del ex edil, enfrenta una orden de aprehensión por homicidio calificado en calidad de garante, derivado de omisiones en la protección durante el atentado del 1 de noviembre en Uruapan. Siete de sus subordinarios ya purgan prisión preventiva tras su detención el 21 de noviembre en la Casa de la Cultura local, donde se ocultaban.
Jiménez Aranda asumió el mando de seguridad personal de Manzo en septiembre de 2024, tras cesar como secretario de Seguridad Pública por una denuncia de violencia familiar contra su pareja, resuelta mediante conciliación. Él seleccionó al equipo de escoltas, compuesto mayoritariamente por exmilitares de otras entidades, y conocía con precisión las rutinas del alcalde, incluyendo sus círculos familiares y sociales. Peritos balísticos confirmaron siete disparos en el ataque: seis del agresor, un menor de 17 años reclutado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, y un séptimo efectuado por un escolta con el arma del homicida, 15 segundos después.
El fiscal Carlos Torres Piña solicitó colaboración de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional para rastrear al prófugo en zonas rurales y fronterizas, dada su experiencia táctica militar. Videos del Festival de las Velas en la Plaza de Los Mártires muestran tres intentos fallidos del atacante para aproximarse a Manzo antes del disparo fatal a las 20:10 horas, sin intervención oportuna del equipo de seguridad. La investigación avanza con énfasis en posibles colusiones internas, aunque persiste la incógnita sobre la presencia de Jiménez Aranda en el sitio del crimen.

