El Índice de Progreso Social de México, presentado por la organización México ¿Cómo Vamos?, registra un avance nacional de 58.6 a 65 puntos entre 2015 y 2024, según revela el estudio basado en 48 indicadores. Sin embargo, la brecha de desigualdad entre estados se reduce de forma mínima, con una diferencia de apenas un punto en la calidad de vida entre entidades con mayor y menor desarrollo durante esa década. Sofía Ramírez, directora general de la organización, enfatiza que esta lentitud implica un plazo de 150 años para eliminar por completo las disparidades regionales.
Los indicadores agrupan aspectos clave como necesidades humanas básicas, fundamentos del bienestar y oportunidades, lo que permite medir el progreso de manera integral y comparativa a nivel estatal. Aunque el país muestra mejoras en acceso a servicios esenciales, las brechas persisten en regiones marginadas, donde el avance se estanca por factores estructurales como la distribución desigual de recursos e inversiones. Ramírez subraya que, sin intervenciones aceleradas, el cierre total de estas diferencias demandaría generaciones enteras de políticas focalizadas.
En contexto más amplio, informes complementarios de Oxfam México confirman la magnitud de la desigualdad, con el uno por ciento más rico acaparando el 35 por ciento del ingreso nacional y el 10 por ciento más pobre recibiendo solo el dos por ciento, según el análisis de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares de 2024. Estas cifras, aunque reflejan una reducción en pobreza entre 2018 y 2024, destacan brechas de género y acceso a servicios básicos que agravan el panorama regional. El estudio de México ¿Cómo Vamos? coincide en que, a ritmos actuales, México enfrentará persistentes contrastes sociales por siglos si no se reforman las estrategias de equidad.
