Estudiantes organizados en la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (FNERRR) se manifestaron nuevamente en las calles de Oaxaca para demandar respuestas concretas a problemas que les afectan desde hace más de nueve meses. Los jóvenes, respaldados por líderes de la organización provenientes de la Ciudad de México, el Estado de México y Puebla, entre otros, denunciaron la falta de avances en las investigaciones sobre agresiones sufridas por sus compañeros, así como la ausencia de medidas para restituir y construir albergues estudiantiles. Según los manifestantes, a pesar de múltiples mesas de diálogo con autoridades federales, estatales y municipales, solo han recibido promesas incumplidas y dilaciones, lo que ha exacerbado su frustración y ha impulsado acciones de protesta como volanteos y concentraciones públicas.
En este contexto, los estudiantes destacaron el rol histórico de las movilizaciones en Oaxaca para impulsar cambios educativos y defender espacios como los albergues, enfatizando que el aprendizaje trasciende las aulas y se extiende a las calles. Critican la postura del gobierno estatal, encabezado por Salomón Jara, al que acusan de no proporcionar certeza jurídica a instalaciones como el albergue en Villas de Montealbán ni resolver la devolución del de Mi Gotlán. Además, señalan engaños por parte de funcionarios, incluyendo citas fallidas con representantes de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) federal y estatal, y menciones específicas a un encuentro infructuoso tras una protesta en Palacio Nacional con el licenciado Tonatiuh Reyes. Esta situación, argumentan, refleja un desdén hacia las demandas justas de la juventud organizada, que busca mejoras en la educación y condiciones dignas para su formación.
Como respuesta a la inacción percibida, los integrantes de la FNERRR anunciaron una escalada en sus acciones: el próximo 1 de diciembre, durante el informe de gobierno del gobernador Jara, planean congregar a más de mil personas, incluyendo estudiantes y padres de familia, para visibilizar sus reclamos y presionar por soluciones inmediatas. Esta medida busca no solo solidarizarse con los afectados en Oaxaca, sino también denunciar a nivel nacional la falta de atención a las necesidades estudiantiles, reafirmando su compromiso con una lucha colectiva y unificada.

