La inteligencia artificial acelera la creación de videojuegos independientes en México, donde 76 millones de jugadores impulsan un mercado que genera más de 5 mil millones de dólares anuales a nivel global. Estudios locales como Lienzo y HyperBeard aprovechan herramientas como Cursor y Codex para reducir tiempos de desarrollo en un factor de diez. El primer festival Supernova Indie Games Fest, celebrado en octubre, reunió a cientos de creadores y destacó esta tendencia.
Expertos como Mario Valle, de Altered Ventures, subrayan que la IA permite a equipos de tres personas completar proyectos en menos de un año, frente a los tres años previos con grupos de siete a diez integrantes. Plataformas gratuitas como Unity y Unreal Engine eliminan barreras económicas, mientras que el 70 por ciento de los estudios indies en América Latina se concentran en México, Argentina y Brasil. Antonio Uribe, cofundador de HyperBeard, integra la IA en pruebas con Blender y Python, pero la limita para preservar la esencia cultural en títulos como Pancito Merge.
Aun con estos avances, persisten desafíos como la ignorancia institucional que impone impuestos del 8 por ciento a los videojuegos y el síndrome del impostor entre creadores locales. Solo el 10 por ciento de los gamers mexicanos compraría un título nacional, según encuestas, lo que obliga a enfocarse en mercados emergentes. Google Play destinó dos millones de dólares a diez estudios indies de la región en 2025, un apoyo que fortalece la competitividad pese a la preferencia por juegos AAA como Halo.

