México denuncia la parálisis internacional ante la crisis climática en la cumbre de líderes de la COP30, celebrada en Belém, Brasil. La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, criticó la dilución de la voluntad política en discursos vacíos y la negación de la ciencia que impide medidas concretas. Recordó las devastadoras lluvias en el país, con 83 fallecidos y más de diez desaparecidos, para enfatizar que el cambio climático ya impacta sin distinción de fronteras.
Bárcena presentó la nueva Contribución Determinada a Nivel Nacional de México, con un límite incondicional de 364 a 404 millones de toneladas métricas de CO₂ equivalente, lo que implica una reducción superior al 50 por ciento respecto al escenario base. Este plan abarca sectores como transporte, energía, industria, agricultura y residuos, bajo el marco del Plan México para una industrialización verde. Además, el país se compromete a restaurar el 10 por ciento de sus manglares, con potencial para mitigar 19 millones de toneladas de carbono, equivalente al 3 por ciento de las emisiones de 2024.
México impulsa un corredor de biodiversidad de 5.7 millones de hectáreas en la Gran Bosque Maya, en alianza con Guatemala y Belice, y adherirá a la iniciativa Tropical Forests Forever. La secretaria Bárcena elevó la adaptación climática a prioridad de seguridad nacional, con la primera Política Nacional de Adaptación prevista para 2026. En el ámbito regional, el país coordinó en agosto con 22 naciones de América Latina y el Caribe una posición común que prioriza la eliminación gradual de combustibles fósiles y la aceleración de acciones colectivas.

