La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) suspendió las obras de una estación de compresión de gas natural en el proyecto Energía Mayakán, ubicado en Umán, Yucatán, tras detectar fallos en la manifestación de impacto ambiental presentada por la empresa. Esta medida responde a denuncias de comunidades locales sobre riesgos a la salud y al ecosistema. Autoridades federales exigen correcciones antes de reanudar actividades en la zona.
La resolución surgió de inspecciones realizadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que identificó omisiones en el estudio ambiental, como la subestimación de emisiones contaminantes y el impacto en acuíferos cercanos. El proyecto, impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) junto con privados, busca expandir la red de gasoductos en la Península de Yucatán para abastecer plantas eléctricas. Vecinos de comunidades indígenas, como los mayas de Umán, protestaron ante posibles afectaciones a sus tierras ancestrales y fuentes de agua.
Fuentes oficiales confirmaron que la suspensión abarca toda la fase de construcción de la estación, con multas potenciales de hasta 4 millones de pesos por incumplimientos. La Semarnat notificó a la CFE la necesidad de un nuevo análisis integral, incorporando consultas con poblaciones afectadas conforme a la legislación ambiental vigente. Expertos en energías renovables destacan que este caso resalta tensiones entre el desarrollo hidrocarburífero y la protección de biodiversidad en regiones vulnerables como Yucatán.
