Efraín Morelos, director de Conagua, detalló que el programa inicia con 13 distritos seleccionados de forma estratégica y crece hasta 18, por instrucciones presidenciales, lo cual permite la tecnificación de más de 200 mil hectáreas a lo largo del sexenio. Esta expansión recupera más de dos mil 800 millones de metros cúbicos de agua, de los que una porción se destina al consumo humano en regiones vulnerables. Los esfuerzos concentran recursos en áreas con mayor escasez, como el norte, el Bajío y el centro de México, para optimizar el uso hídrico en la agricultura.
El plan beneficia directamente a 225 mil productores, quienes generan más alimentos con menos agua y elevan sus ingresos familiares mediante sistemas eficientes. Morelos enfatizó que la iniciativa refleja un impacto socioeconómico profundo en el campo, al reducir costos y aumentar la productividad en parcelas modernizadas. La selección de proyectos, basada en mapas de estrés hídrico, asegura intervenciones precisas que fortalecen la sostenibilidad agrícola nacional.
Morelos destacó que el programa surge de la colaboración voluntaria con productores de todo el país, lo cual enriquece su diseño como un esfuerzo colectivo de equipo. La inversión total asciende a más de 63 mil millones de pesos durante el sexenio, con énfasis en la rehabilitación de canales y la adopción de tecnologías de riego avanzadas. Esta construcción participativa garantiza la adhesión de usuarios y la viabilidad a largo plazo de las metas establecidas.

