Este sábado, varios de los cinco detenidos el miércoles en conexión con el robo de joyas en el Museo del Louvre fueron presentados ante un juez para una posible imputación, mientras que otros fueron liberados, según fuentes judiciales. El cierre de los interrogatorios dentro del plazo legal de 96 horas marca un progreso en la pesquisa, liderada por la fiscalía de París. Si se confirman las acusaciones, estos se unirían a los dos primeros arrestados el domingo pasado, una semana después del hurto de piezas históricas valuadas en 102 millones de dólares. La fiscal Laure Beccuau detalló que estos iniciales son sospechosos directos, al hallarse rastros de su ADN en la escena del crimen. Uno fue capturado en el aeropuerto Charles de Gaulle, a punto de volar a Argelia, su nación de origen, lo que aceleró la operación policial; el otro, cerca de su residencia en Aubervilliers, en las afueras de la capital francesa.
Entre los cinco detenidos más recientes destaca una persona ya vigilada por los investigadores por su presunta participación activa en el robo, indicó Beccuau. No obstante, aún falta capturar al cuarto integrante del grupo que ejecutó el atraco el 19 de octubre. Aquella mañana, dos de ellos escalaron un balcón de la galería Apolo usando una grúa, ingresaron rompiendo una ventana con sierras radiales y destrozaron vitrinas para llevarse las joyas del tesoro real francés, huyendo en motos manejadas por los otros dos cómplices. A pesar de los avances, las autoridades confirmaron que las piezas robadas no han sido localizadas.
La investigación continúa en curso, con énfasis en desmantelar la red completa detrás de este golpe audaz y veloz que sacudió uno de los museos más emblemáticos del mundo.
