Carlos Lerma, subsecretario de Ingresos, afirmó que los refrescos resultan productos inelásticos frente a impuestos, pues el consumo cayó menos del 5 por ciento tras la imposición de 2013. Con base en estudios previos, el funcionario proyectó un comportamiento similar ante el nuevo gravamen saludable. Por ello, descartó pérdidas de empleo en productores, comercializadoras y tienditas.
En las pequeñas tiendas, los dueños ofrecen sustitutos que mantienen sus ingresos, según Lerma. Con capacidad de compra intacta, los consumidores redistribuyen gastos según gustos. De esta forma, el impacto en cadenas de distribución permanece insignificante.
Ante cuestionamientos recurrentes, el subsecretario enfatizó la resistencia histórica al cambio de precios. Desde la experiencia de 2013, las empresas enfrentaron ajustes mínimos. Con proyecciones actuales, el sector prevé estabilidad laboral y comercial.

