La Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria de la UNAM detalló que Mondragón Terán, en aparente estado de ebriedad, agredió verbal y físicamente a los elementos de seguridad durante el retiro de personas del estacionamiento, poco después del pitazo final que decretó la victoria 2-0 de Cruz Azul sobre Rayados. Los guardias lo sometieron para impedir su conducta violenta y lo subieron con vida a la camioneta oficial, según el comunicado institucional. Testigos presenciales contradijeron esta versión con relatos de golpes excesivos por parte de los vigilantes, lo que generó protestas inmediatas de familiares y amigos en las afueras del recinto deportivo.
La Liga MX lamentó el fallecimiento de Mondragón Terán en un boletín oficial y resaltó que el operativo de seguridad, con mil 600 policías auxiliares y 900 elementos privados, desalojó el estadio sin reportes iniciales de incidentes hasta las 23:45 horas, una vez retirados los equipos visitantes. Cruz Azul exigió a las autoridades un esclarecimiento exhaustivo de los hechos, aunque se deslindó de responsabilidad al ocurrir el suceso fuera del perímetro controlado por el club. Familiares del aficionado demandaron justicia ante la Fiscalía en la colonia Doctores, donde se manifestaron para visibilizar el caso y evitar que quede impune.
