La Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) con 337 votos a favor y 126 en contra, tras un debate de casi 12 horas. El gravamen del ocho por ciento aplica a videojuegos clasificados como C o D por el Sistema Mexicano de Equivalencias de Contenido, que incluyen violencia intensa, contenido sexual o lenguaje fuerte, no aptos para menores de 18 años. La medida abarca formatos físicos y digitales, así como plataformas de suscripción que separen facturación por títulos afectados.
El diputado Daniel Murguía Lardízabal, de Morena, impulsó la iniciativa junto con la Secretaría de Hacienda, para modernizar la base tributaria y desincentivar el consumo juvenil de estos contenidos. La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la propuesta como instrumento preventivo para proteger a menores, sin prohibir adquisiciones, y con proyecciones de recaudación por 183 millones de pesos en 2026. La oposición rechazó todas las reservas, al calificar el impuesto como recaudatorio y absurdo, por falta de definición clara sobre «violencia».
El Servicio de Administración Tributaria definirá criterios precisos para aplicación, con entrada en vigor en enero de 2026 como parte del Paquete Económico. La reforma integra alzas al IEPS en refrescos, cigarros y apuestas, para elevar ingresos fiscales en 761 mil 500 millones de pesos el próximo año. Expertos advierten ambigüedad en clasificaciones, que podría impactar mercados digitales sin evidencia científica concluyente sobre efectos agresivos en adolescentes.
