La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el discurso de la meritocracia impulsado en el neoliberalismo y por empresarios como Ricardo Salinas Pliego, al afirmar que el progreso depende de condiciones colectivas más que de esfuerzo individual. Enfatizó que los niños deben esforzarse en la escuela y los jóvenes en el trabajo, pero tales acciones requieren un marco de derechos accesibles para todos.
Sheinbaum rechazó el término «oportunidades» y lo sustituyó por «acceso a derechos», como pilar de la Cuarta Transformación que transforma los modelos económico, social y político en México. La mandataria destacó que el pueblo recupera dignidad mediante cambios estructurales que eliminan desigualdades heredadas del pasado neoliberal. Tales reformas, insistió, generan entornos donde el mérito individual florece con apoyo estatal y social compartido.
El pueblo mexicano, consciente de estos avances, rechaza discursos que promueven visiones individualistas sin responsabilidad colectiva, concluyó Sheinbaum. La Cuarta Transformación carece de alternativas viables, ya que la mayoría percibe en ella un retorno a la equidad y el bienestar genuino. Esta postura refuerza el compromiso gubernamental con políticas que priorizan el acceso universal a derechos fundamentales para el desarrollo nacional.

