En un nuevo episodio de violencia que azota la región triqui, un ataque armado contra integrantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI) dejó dos muertos y tres heridos graves el fin de semana pasado, en la jurisdicción de Santiago Juxtlahuaca. Según informó el dirigente de la organización, Macario García Merino, el incidente ocurrió cuando personas armadas emboscaron una camioneta en la que viajaban militantes, sumando así más de 50 víctimas fatales en una escalada de confrontaciones que no cesa. Este suceso, que resalta la persistente inseguridad en comunidades indígenas, pone de nuevo en el foco la tensión entre grupos locales y la aparente impunidad en las investigaciones.
Los fallecidos respondieron a los nombres de Alfredo Martínez González y Francisca García Martínez, ambos militantes del MULTI. De acuerdo con García Merino, Martínez había salido ese sábado por la mañana desde Tlaxiaco, donde adquirió mercancía para su puesto de refrescos en la zona triqui, y en el trayecto se unió a otras compañeras de la organización. El asalto tuvo lugar en el paraje conocido como Cerro Águila, dentro de la comunidad de Concepción Carrizal, un territorio controlado por el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT). Los heridos, cuyo estado de salud se reporta como delicado, reciben atención en el hospital de Santiago Juxtlahuaca. Sobrevivientes del atentado identificaron a los agresores como presuntos miembros del MULT, lo que añade un matiz de rivalidad organizada a este conflicto endémico.
Ante la falta de avances en las indagatorias, García Merino exigió a las autoridades estatales una pesquisa exhaustiva, subrayando que «estos hechos tienen nombres y apellidos». Días previos al ataque, cuentas falsas en redes sociales habían emitido amenazas directas contra Martínez, un patrón que el líder vincula directamente al MULT, el único grupo con el que reportan desacuerdos sistemáticos. «En este sitio, su presencia es dominante y no hay otros antagonismos», precisó, al insistir en que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca debe actuar con base en los testimonios de los testigos oculares. Esta demanda resuena en un contexto donde la violencia intercomunitaria ha cobrado decenas de vidas sin resolución judicial aparente, dejando a las familias en un limbo de duelo y temor.

