La Auditoría Superior de la Federación detectó que el gobierno de Cuauhtémoc Blanco adjudicó contratos por casi mil millones de pesos a empresas que incumplieron el abasto de medicamentos en más de 200 hospitales de Morelos. La actual administración de Margarita González Saravia oculta al menos siete de esos acuerdos, pese a solicitudes de transparencia. La red de compañías vinculadas a un consejero de Morena cobró avances sin suministrar insumos esenciales.
Servicios de Salud de Morelos otorgó el primer contrato a C&M Distribuidora de Medicamentos en diciembre de 2019, cuatro meses después de que Blanco asumiera el cargo. La empresa, creada en enero de ese año, acumuló adjudicaciones excepcionales por 463 millones de pesos en 2021, más extensiones y pagos adicionales hasta 2024. Documentos oficiales revelan que, a pesar de recibir 207 millones en 2023, no entregó los productos acordados en clínicas y centros de salud estatales.
Partidos de oposición como PAN y MC exigen a la fiscalía de Morelos una pesquisa profunda sobre estos pagos ficticios durante el sexenio de Blanco. Héctor Barón Olivares, exdirector de la dependencia y pariente de Joan Christian Carmona Barón, figura en la cadena de adjudicaciones a la red de firmas. La Secretaría de la Contraloría investiga los casos, pero la opacidad persiste en la entrega de información pública sobre los convenios restantes.

