Esta iniciativa busca aliviar la demanda de espacios para inhumación, que afecta a miles de habitantes desde hace años. Con un enfoque en fosas en abandono físico o fiscal, el plan estima recuperar el 10 por ciento de las revisadas, según el reglamento local. El Panteón General y San Miguel acumulan once mil fosas ocupadas, mientras San Miguel retiene doscientos treinta nichos disponibles de dos mil trescientos cincuenta y cinco.
Xochimilco alberga ochocientas cincuenta unidades saturadas; el Ex Marquesado, mil seiscientas; y el Jardín, ocho mil quinientas, todas en uso pleno. Bajo la administración de Raymundo Chagoya Villanueva, el proyecto retoma esfuerzos previos que solo lograron cincuenta recuperaciones en el periodo 2022-2024. La notificación a familiares de propietarios ausentes precede cualquier acción, conforme al proceso establecido desde 2024. El Cabildo aprobó un censo similar en enero de 2021, impulsado por la pandemia de COVID-19, para garantizar espacios en los mismos panteones.
Aquella medida, bajo Oswaldo García Jarquín, enfrentó limitaciones y no superó las expectativas iniciales de recuperar más de seis mil fosas anunciadas en 2022. A pesar de estos antecedentes, el nuevo esquema integra el programa al desarrollo municipal trienal, con énfasis en la revisión exhaustiva de abandonos para priorizar la disponibilidad inmediata.

