La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha emplazado a los gobiernos estatal y federal a reinstalar mesas de diálogo tripartitas para resolver demandas pendientes, bajo la advertencia de iniciar movilizaciones la próxima semana si no se cumple. En conferencia de prensa, la secretaria general, Yeny Aracely Pérez Martínez, subrayó que, a tres meses de un receso en su jornada de lucha, no se han programado las instancias de negociación compartidas, lo que impide avanzar en acuerdos firmados el 18 de julio en el Centro de Convenciones de Oaxaca. Estos incluyen procesos administrativos, entrega de mobiliario y recursos para uniformes escolares, entre otros puntos que involucran a la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y el gobernador Salomón Jara Cruz. La líder sindical enfatizó el lema «Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden», destacando la necesidad de informar no solo a aliados, sino al pueblo oaxaqueño y mexicano sobre estos incumplimientos.
Además, la Sección 22 rechaza el proselitismo del gobierno estatal en la distribución de materiales escolares, considerándolo un oportunismo que ignora que estos logros derivan de las luchas del movimiento magisterial democrático. Pérez Martínez mencionó que supervisores y representantes de sector ya iniciaron manifestaciones por ascensos pendientes desde 2015, y anunció un plan de acción a corto, mediano y largo plazo si no se concreta el diálogo inmediato. A nivel nacional, la CNTE exige la reinstalación de la mesa con la presidenta Claudia Sheinbaum para retomar la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa de administraciones anteriores, argumentando que solo mediante la presión en las calles se obtienen respuestas efectivas.
En este contexto, la secretaria general reservó detalles sobre la naturaleza de las movilizaciones, que podrían ocurrir en Oaxaca o la Ciudad de México, y calificó de «farsa» la revocación de mandato, adelantando discusiones internas para definir acciones. El magisterio reitera que no esperará más por soluciones a derechos laborales urgentes, posicionando la lucha como la única vía para garantizar el cumplimiento de demandas que afectan a miles de trabajadores educativos en el estado y el país.

