La organización humanitaria detiene operaciones en la Ciudad de Gaza ante el avance de tanques israelíes que rodean sus clínicas, lo que genera riesgos extremos para pacientes vulnerables y personal médico. Esta medida surge en medio de una ofensiva intensificada contra Hamás. Fuentes confirman el cierre inmediato de servicios vitales.
Médicos Sin Fronteras anuncia la suspensión total de actividades porque las fuerzas israelíes cercan sus instalaciones con tanques, lo que impide el acceso y eleva el peligro para bebés en neonatología, heridos graves y enfermos terminales. Jacob Granger, coordinador de emergencias en Gaza, declara que esta decisión responde a la imposibilidad de evacuación segura ante las necesidades masivas de atención. La ofensiva israelí presiona el campamento de refugiados Nuseirat con el objetivo de controlar la zona.
El bloqueo militar complica la entrega de suministros médicos en un contexto de hospitales saturados y escasez crónica de cuidados para civiles. La organización enfatiza que el avance de tropas israelíes genera un nivel inaceptable de riesgo para su equipo, forzado a retirarse pese a la urgencia humanitaria. Esta interrupción agrava la crisis en Gaza, donde miles dependen de intervenciones externas para sobrevivir.

