Representantes de casi 200 países aprobaron un tratado internacional para conservar y usar de manera sostenible la biodiversidad marina en alta mar, zonas fuera de jurisdicciones nacionales que abarcan cerca de la mitad de la superficie terrestre. El Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales (BBNJ), adoptado el 19 de junio de 2023 en la ONU y abierto a firmas desde el 20 de septiembre de 2023, permite la creación de Áreas Marinas Protegidas (AMP) y regula actividades como la pesca industrial, el transporte marítimo y la explotación de recursos genéticos marinos. Este hito, alcanzado tras dos décadas de negociaciones, busca cumplir el objetivo global “30×30” de proteger el 30 por ciento de los océanos para 2030.
El tratado establece un marco legal vinculante para supervisar impactos ambientales, promover la cooperación internacional y garantizar la distribución equitativa de beneficios derivados de recursos marinos. Países como México, España y Francia ratificaron el acuerdo, con México publicando su decreto el 22 de julio de 2025. Hasta octubre de 2024, 105 naciones firmaron el tratado y 14 lo ratificaron, con la meta de alcanzar 60 ratificaciones antes de la Conferencia de la ONU sobre el Océano en junio de 2025 para su entrada en vigor 120 días después. El acuerdo aborda amenazas como la sobrepesca, el cambio climático y la minería en aguas profundas, fortaleciendo la gobernanza oceánica.
Organizaciones como WWF y Greenpeace celebraron el tratado como una victoria histórica, aunque destacaron el desafío de su implementación efectiva. La creación de AMP y las evaluaciones de impacto ambiental serán clave para proteger ecosistemas marinos vulnerables, que sustentan la pesca, absorben emisiones de carbono y proveen recursos para industrias como la farmacéutica. Los países deben ahora integrar el tratado en sus legislaciones nacionales y avanzar en mecanismos de financiación y transferencia tecnológica para garantizar su éxito.

