Autoridades educativas y de salud en Oaxaca respondieron de inmediato a la detección de cinco casos del virus Coxsackie en una escuela primaria de Juchitán de Zaragoza, en la región del Istmo de Tehuantepec. El director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Emilio Montero, confirmó que se coordinaron acciones con el sector salud para brindar atención oportuna y contener la propagación. Este virus, que se presenta anualmente en entornos escolares debido a su rápida transmisión, ha llevado a instrucciones específicas para fortalecer protocolos preventivos en los planteles afectados y cercanos. Montero enfatizó que se proporciona acompañamiento a las escuelas, en colaboración con autoridades municipales, para garantizar un manejo efectivo de la situación.
Además de las intervenciones inmediatas, el sector salud ha emitido recomendaciones dirigidas a padres, maestros y cuidadores con el fin de minimizar riesgos. Se insta a mantener higiene rigurosa, como el lavado frecuente de manos con agua y jabón o el uso de gel desinfectante, así como la limpieza regular de juguetes y objetos compartidos en hogares y guarderías. Es crucial evitar que niños con síntomas asistan a clases hasta su completa recuperación, y se recomienda buscar atención médica inmediata sin recurrir a la automedicación. Estas medidas buscan proteger a la población infantil, la más susceptible, en espacios de convivencia donde el contagio ocurre a través de secreciones respiratorias, superficies contaminadas o contacto fecal, incluso antes de que aparezcan signos visibles.
Los síntomas típicos incluyen erupciones rojas en manos y pies que pueden convertirse en ampollas, llagas en la boca, fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito y malestar general; en algunos casos, se observan lesiones en el área genital. Aunque el virus es común, su control depende de la adhesión colectiva a estas prácticas preventivas, lo que permite reducir su impacto en comunidades educativas como las del Istmo.

