Oaxaca se mantuvo en el primer semestre de 2025 como una de las entidades con mayores índices de pobreza laboral e informalidad en México, según el análisis “Pobreza laboral e informalidad laboral aumentan en el 2T2025” de la organización México ¿Cómo Vamos? El informe detalla que el 80.3 por ciento de la población oaxaqueña vive en pobreza laboral, incapaz de cubrir la canasta alimentaria con sus ingresos, solo superada por Chiapas (84.2 por ciento) y seguida por Guerrero (79.3 por ciento) y Morelos (73.4 por ciento), frente a una media nacional de 63.9 por ciento. En informalidad laboral, Oaxaca lidera con un 78.5 por ciento de su población ocupada sin seguridad social ni prestaciones, seguida de cerca por Chiapas (78 por ciento) y Guerrero (76 por ciento).
El estudio revela que nueve estados, incluyendo Oaxaca, Jalisco, Nayarit, Campeche, Estado de México, San Luis Potosí, Veracruz, Morelos y Guerrero, registraron un incremento anual en pobreza laboral respecto al segundo trimestre de 2024. La informalidad laboral afecta especialmente a las mujeres, con Oaxaca reportando la tasa más alta a nivel nacional (79.3 por ciento) para este grupo, mientras que en Chiapas los hombres enfrentan un 80.02 por ciento. En contraste, estados como Baja California Sur (12.9 por ciento) y Quintana Roo (18 por ciento) presentan los menores índices de pobreza laboral. La brecha de género persiste, con 114 mujeres en pobreza laboral por cada 100 hombres a nivel nacional.
La economía informal en Oaxaca mostró un dinamismo notable, con un aumento del 9.2 por ciento en el Valor Agregado Bruto (VAB) durante el primer trimestre de 2025, el más alto del país, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este crecimiento, acompañado de un incremento del 16.9 por ciento en las remuneraciones informales, refleja la dependencia estructural de la entidad en este sector, aunque sin garantizar estabilidad ni derechos laborales. La situación subraya desafíos persistentes en infraestructura y políticas públicas que perpetúan la vulnerabilidad socioeconómica en la región.
