Habitantes de Oaxaca recordaron este 7 de septiembre el devastador terremoto que ocurrió a las 23:49 horas de 2017, con epicentro en el Golfo de Tehuantepec, a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas.
El sismo, el más intenso registrado en México en casi un siglo, generó un tsunami con olas de hasta dos metros y provocó la muerte de 99 personas en total, 79 de ellas en Oaxaca, además de 16 en Chiapas y cuatro en Tabasco. Autoridades reportaron 449 mil damnificados y 112 mil viviendas con daños en las zonas afectadas.
El impacto mayor recayó en el Istmo de Tehuantepec, donde municipios como Juchitán sufrieron colapsos de edificios históricos, hospitales y escuelas. El gobierno federal declaró zona de desastre en 41 municipios oaxaqueños y activó protocolos de emergencia para distribuir ayuda humanitaria. Réplicas posteriores, que superaron las 8 mil en los días siguientes, complicaron las labores de rescate y recuperación en comunidades indígenas.
Ocho años después del terremoto, municipios como Juchitán muestran avances en la reconstrucción de infraestructura con inversiones que superan los 12 mil 500 millones de pesos, aunque comunidades indígenas mantienen reclamos por viviendas inconclusas y restauración de patrimonios culturales.

