La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Cuarta Transformación impulsa tres medidas históricas para los pueblos indígenas y comunidades afromexicanas. Los planes de justicia, diseñados junto a estas comunidades, incluyen la entrega de tierras, derechos de agua, infraestructura social y una disculpa oficial por atrocidades pasadas del Estado mexicano. Estas acciones buscan fortalecer el reconocimiento y la autonomía de estos grupos. Sheinbaum subrayó el impacto transformador de estas políticas.
Un cambio constitucional reconoce a los pueblos y comunidades como sujetos de derecho público, lo que les permite acceder a la justicia y gobernarse según sus propias normas. Esta reforma otorga un estatus legal sin precedentes, independiente de la propiedad comunal o ejidal. La medida asegura que las comunidades puedan defender sus derechos ante instancias judiciales. Este reconocimiento fortalece su participación en la vida pública del país.
Por primera vez, el gobierno destina presupuesto directo a pueblos y comunidades indígenas, garantizando recursos para sus proyectos y necesidades. Esta acción complementa los planes de justicia y el cambio constitucional. Sheinbaum destacó que estas medidas colocan a las comunidades en una posición de mayor equidad. El enfoque busca reparar históricamente las desigualdades sufridas por estos grupos.
