En un universo vasto como el descrito por Carl Sagan en su novela «Contacto», donde la ausencia de vida inteligente parecería un desperdicio de espacio, la ciencia sigue sin hallar indicios de civilizaciones extraterrestres. A pesar de los más de 5.000 exoplanetas descubiertos hasta ahora, muchos sin condiciones para la vida, un nuevo estudio ofrece una estrategia innovadora para la búsqueda. Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA analizaron 20 años de datos de la Red Espacial Profunda (DSN), que envía señales de radio a sondas en Marte, Júpiter, Venus y más allá, como las Voyager. Descubrieron que el 77% de estas transmisiones se concentran en una franja estrecha, de solo 5 grados del plano orbital terrestre, especialmente durante alineaciones planetarias como la de Tierra y Marte.
Esta concentración no es aleatoria: surge de la necesidad de comunicarse intensamente cuando los planetas se alinean, maximizando la eficiencia. Por ello, los científicos argumentan que civilizaciones extraterrestres con tecnología similar podrían emitir señales de manera parecida. En lugar de búsquedas amplias, proponen enfocarse en exoplanetas que compartan el mismo plano orbital con la Tierra, incrementando las probabilidades de detectar tecnofirmas —huellas tecnológicas como ondas de radio— en hasta 400.000 veces comparado con observaciones aleatorias. El estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, sugiere priorizar sistemas estelares cercanos, dentro de 23 años luz, y observar durante transitos planetarios, cuando un exoplaneta pasa frente a su estrella.
Aunque hasta ahora las búsquedas se centran en biofirmas (señales biológicas) y tecnofirmas, esta aproximación podría replantear los esfuerzos globales en astrobiología. Con el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman de la NASA previsto para octubre de 2026, capaz de detectar más de 100.000 exoplanetas, las oportunidades se expanden. Mientras, la ciencia insiste en un enfoque racional, descartando especulaciones sin evidencia, como visitas extraterrestres o comunicaciones ocultas.
