La presidenta Claudia Sheinbaum reprobó la agresión del líder nacional del PRI, Alejandro «Alito» Moreno, contra el senador Gerardo Fernández Noroña durante una sesión de la Comisión Permanente del Congreso en el edificio Xicoténcatl. Sheinbaum calificó el incidente como un reflejo del autoritarismo del PRI, al señalar que recurrieron a la violencia en un espacio destinado al diálogo parlamentario. Moreno empujó a Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, y se desató un altercado que dejó herido al trabajador del Senado, Emiliano González. La mandataria destacó la contradicción del PRI al acusar a su gobierno de autoritario mientras protagonizan actos violentos.
El conflicto ocurrió tras un debate tenso donde la senadora panista Lilly Téllez propuso una intervención militar de Estados Unidos contra cárteles mexicanos, lo que elevó las tensiones. Según videos y testimonios, Moreno inició el contacto físico, aunque él acusó a Noroña de provocarlo con insultos y amenazas. Noroña anunció que presentará una denuncia penal contra Moreno y otros priistas, como Carlos Gutiérrez Mancilla y Eruviel Ávila, por la agresión. Sheinbaum lamentó que el PRI opte por la confrontación física en lugar del debate democrático.
La secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, y la titular de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, respaldaron la postura de Sheinbaum, condenando la violencia como inaceptable en el ámbito legislativo. La Ley Orgánica del Congreso contempla sanciones como suspensión o procesos penales por este tipo de conductas. El incidente expone la polarización política en México, agravada por discusiones sobre seguridad y la influencia del crimen organizado. Noroña busca el desafuero de Moreno para que enfrente cargos por las agresiones.
