Autoridades del estado de Michoacán implementan drones agrícolas para dispersar semillas de tejocote, pino y encino en cientos de hectáreas de bosque arrasadas por incendios forestales. En 2024, México registró 1.6 millones de hectáreas quemadas, de las cuales 97 mil correspondieron a Michoacán, según datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). En lo que va de 2025, la entidad suma 36 mil hectáreas afectadas. Los drones, capaces de cargar hasta 20 kilogramos de semillas pregerminadas, permiten alcanzar áreas inaccesibles para los métodos tradicionales de reforestación, optimizando los esfuerzos para restaurar los ecosistemas dañados.
La estrategia, que complementa las labores manuales de reforestación, utiliza tecnología ya empleada en Canadá, según informó Martha Beatriz Rendón, directora de la Comisión Forestal de Michoacán. Las semillas, al contar con una raíz inicial, incrementan las probabilidades de germinación, con un porcentaje esperado de al menos 30 por ciento, explicó Manuel Gonzales, jefe de plantaciones y operador de drones. Este enfoque busca acelerar la recuperación de los bosques en municipios como Contepec, donde la dispersión aérea facilita la distribución uniforme de las semillas en suelos desprovistos de vegetación tras los incendios.
Las comunidades locales desempeñan un papel clave al aportar semillas y participar en las tareas tradicionales de reforestación. Michoacán, junto con la Ciudad de México y el Estado de México, figura entre las regiones con mayor incidencia de incendios forestales en el país. El programa de reforestación con drones, respaldado por la Comisión Forestal de Michoacán, busca mitigar el impacto de estas pérdidas, aunque las autoridades reconocen que los avances no alcanzan a cubrir la totalidad de las hectáreas afectadas.

