Schneider Electric consolidó su liderazgo global en sostenibilidad al ser nombrada la empresa más sostenible del mundo en 2025 por la revista TIME y Corporate Knights, un reconocimiento que obtuvo por segundo año consecutivo. En México, la compañía, presente desde 1945, impulsa la transición energética con proyectos clave, como la electrificación de los estadios olímpicos de 1968, y promueve tecnologías para optimizar el consumo energético y fomentar el uso de energías renovables. Su estrategia incluye reducir un 25 por ciento las emisiones de carbono en su cadena de valor para 2030 y alcanzar cero emisiones netas para 2050, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Además, vincula incentivos ejecutivos a resultados ambientales, reforzando su compromiso con la sostenibilidad.
En México, Schneider Electric opera más de 10 plantas, algunas ya funcionan al 100 por ciento con energía renovable, y busca alcanzar la neutralidad de carbono en sus operaciones internas este año. La empresa apoya a sus proveedores para reducir emisiones, logrando un 36 por ciento menos en las de sus principales socios, y ha evitado 553 millones de toneladas de CO2 desde 2018. Su enfoque en digitalización y electrificación optimiza la gestión energética en industrias y fomenta la colaboración público-privada para superar desafíos regulatorios y de inversión. Con más de 19 mil empleados en el país, Schneider Electric apuesta por el talento mexicano para consolidar a México como un centro de innovación sostenible.
La compañía también destaca por su programa Schneider Sustainability Impact (SSI), que mide avances en metas ambientales, sociales y de gobernanza, alcanzando una puntuación de 7.29 sobre 10 en 2024. Schneider Electric ha electrificado comunidades vulnerables, proporcionando acceso a energía verde a 50 millones de personas a nivel global. En México, fortalece su impacto con soluciones como EcoStruxure, que optimizan la eficiencia energética en sectores industriales y comerciales. Su liderazgo en sostenibilidad se refleja en reconocimientos como el Sello Terra Carta y altas calificaciones en índices ESG, consolidándola como un aliado estratégico para un futuro energético más limpio.

