Un grupo de 32 naciones, compuesto por los 27 países de la Unión Europea, Australia, Canadá, Japón, Reino Unido y Suiza, demandó al gobierno de Israel medidas inmediatas para garantizar el flujo de ayuda humanitaria a Gaza. La declaración conjunta señaló que las trabas burocráticas impuestas por Israel dificultan el trabajo de organizaciones no gubernamentales, lo que podría agravar la crisis. Además, condenaron el uso de fuerza letal en zonas de distribución de asistencia, exigiendo la protección de civiles y personal humanitario. Países Bajos y Alemania solicitaron explicaciones a Tel Aviv por el asesinato de cinco periodistas de Al Jazeera.
El Consejo de Europa instó a sus 46 miembros a revisar la venta de armas a Israel para evitar violaciones de derechos humanos. La relatora de la ONU, Francesca Albanese, denunció que Israel asesina intencionalmente a periodistas para silenciar la cobertura de la crisis. Las autoridades israelíes controlan la distribución de ayuda, lo que genera preocupación internacional por la falta de acceso fluido. La situación en Gaza y Cisjordania podría empeorar si las organizaciones humanitarias abandonan la región debido a las restricciones impuestas.
